20 de Agosto de 2014

Beneficios de un Sistema de Control Interno

El control interno controla acciones, actividades, planes, políticas, normas, registros, procedimientos y métodos, incluido el entorno y actitudes que desarrollan autoridades y su personal a cargo, con el objetivo de prevenir posibles riesgos que afectan a una entidad pública. Se fundamenta en una estructura basada en cinco componentes funcionales:

  • Ambiente de control.
  • Evaluación de riesgos.
  • Actividades de control gerencial.
  • Información y comunicación.
  • Supervisión.

Los beneficios de contar con un sistema de control interno son:

  • Reducir los riesgos de corrupción.
  • Lograr los objetivos y metas establecidos.
  • Promover el desarrollo organizacional.
  • Lograr mayor eficiencia, eficacia y transparencia en las operaciones.
  • Asegurar el cumplimiento del marco normativo.
  • Proteger los recursos y bienes del Estado, y el adecuado uso de los mismos.
  • Contar con información confiable y oportuna.
  • Fomentar la práctica de valores.
  • Promover la rendición de cuentas de los funcionarios por la misión y objetivos encargados y el uso de los bienes y recursos asignados.

Por ejemplo, en el caso de la Contraloría General de la República el sistema de control interno está a cargo de la propia entidad pública. Su implementación y funcionamiento es responsabilidad de sus autoridades, funcionarios y servidores.

Acreditación y certificación

Registro y alianzas